En la región sur occidental de, desde el norte de buenaventura en la desembocadura de los ríos Saija y Babuey, hasta la Tolita[1] en el río Santiago de la bahía de San Mateo en Esmeraldas, Ecuador (mapa1). Se consolidaron diversos grupos prehispánicos que se organizarían como cacicazgos. Estos pueblos tuvieron importantes centros políticos en especial dentro de las áreas de la Tolita, Mataje, Monte Alto, Tumaco y La Cocotera donde establecieron importantes relaciones comerciales con los pueblos circundantes (Patiño, 1992), estas culturas fueron bautizadas con el nombre genérico “Tumaco-La Tolita” (500ac -500dc) dado el conocimiento de elementos culturales que se pueden identificar como homogéneos; lo que indica que mas que tratarse de una sola cultura estamos hablando de lo que se conoce como una gran “tradición Arqueológica”(Patiño 1988, 1992).

A través de evidencias arqueológicas se asocian estas culturas en su formativo temprano con la tradición Chorrera del Ecuador (1000-400 a.C.) debido a la presencia  de cerámica muy fina caracteristizada por el alto grado de pulides, decoración con diseños incisos, líneas incisas en bordes, pintura roja brillante, decoración de tipo “rocket-stamping” y la presencia de figuras tipo “mate hueco” caracterizadas por finos acabados, donde se resaltan los ojos , Parpados boca y labios con técnica de modelado Fig. 1. (Patiño, 1992).

El arqueólogo Ecuatoriano Emilio Estrada Ycaza (1916-1961) observo semejanzas con la Cultura Jomon, (11.000-300 a.C.) Medio y Tardío de Japón. f.2 (Estrada, 1961) Planteo que la cultura chorrera era la cuna de todas las otras culturas ecuatorianas y por ende la Tolita.

mapa1 Fotos de http://www.precolombino.cl/es/culturas/intermedia/chorrera/index.php / F1 Fotos de  http://www.banrep.gov.co/museo/esp/s_tum03.htm

F2 fotos de http://www.mundofree.com/origenes/tecnologia/ceramica.htm

Ahora, ¿como una cultura que se encuentra a tantos kilómetros de distancia como la Jomon,  pudo llegar hasta las costas suramericanas? Se manejan varias hipótesis aunque no se sabe si fue por accidente o debido a la pericia y conocimiento como navegantes de estos pueblos.

Una de estas hipótesis es que navegaron a través de Micronecia, Polinesia y Melanesia (mapa 2). Otra hipótesis es la que en la península de Santa Helena en  ecuador terminan todas las corrientes oceánicas tanto como la el Niño que proviene de Panamá,  una que proviene del sur y la corriente Kuro –Shiwa  procedente del Japón. Así pues como lo cita Gamboa, una embarcación colocada en alguna de estas corrientes, forzosamente terminaría en la zona de Tumaco. (Gamboa 1962:14)

Por su lado Raichel Dolmatoff indicaba que los orígenes Tumaco se debían a una serie de contactos  a través de oleadas de migraciones marítimas  hasta estas costas desde mesomérica (Raichel-Dolmatoff 1965,1968). Entre algunos elementos  culturales que se pueden identificar con estas culturas podemos citar  la presencia de figuras antropomorfas, zoomorfas y, personajes totémicos modelada con arcilla (jaguares, serpientes etc.), guerreros sacerdotes, estampadoras, sellos… (Patiño, 1992). F3

Mapa 2 tomado de (gamboa, 1962:13)

F3

Imagen tomada de Brezzi, Andrea, 2003, Tulato: ventana a la prehistoria de América, Villegas Editores, Bogota.

El medio ambiente.

Cuando se comenzaron a realizar los estudios y las excavaciones sistemáticas en la región que se encuentra a lo largo de la costa Pacífica entre la parte sur occidental del departamento de Nariño y Cauca, durante la segunda mitad del siglo XX con Julio Cesar Cubillos el sitio colombiano de Monte Alto, en la orilla norte de la desembocadura del río Mataje, frontera con el Ecuador(1955), se consideraba la zona como “un medio difícil y en parte hostil para el desarrollo económico y cultural de este sector del país:

“la alta precipitación atmosférica, una de las mas acentuadas del mundo, la humedad ambiente, el registro de elevadas temperaturas con escasas oscilaciones, el dominio de la selva, el carácter inundable de algunas zonas y el cinturón de mangle que en forma de enmarañada se ciñe contra buena parte de los litorales propiamente dichos, siguen interponiéndose como una barrera casi infranqueable para su adecuado aprovechamiento” (Cubillos 1955: 5).

Lo que hacia poco probable el surgimiento de una cultura arqueológica, como lo iba a ser Tumaco. No obstante, es preciso recalcar que la cultura Tumaco, atraviesa los modernos límites territoriales, hasta llegar a la costa de Esmeraldas en el Ecuador. Por esta razón la cultura Tumaco abarca desde el punto de vista cultural, la cultura Tolita, Esmeraldas, Atacames y Tumaco (Cubillos 1955: 13) y es llamada por Andrea Brezzi como la cultura Tulato (2003: 23).

No obstante ambas zonas propagadas a lo largo de 700 kilómetros de costa Pacífica, con una penetración hacia el interior que varia entre los 30 y 80 kilómetros, presentan, aunque no regularme, el mismo contexto geográfico y por ende de subsistencia[2]. Se divide en dos regiones fisiográficas. La región que se conoce con el nombre de Llanura Aluvial Pacífica caracterizada por tener dos zonas ecológicas: la del litoral con los manglares, atravesada por esteros y ríos que sirvieron como vías de comunicación (Bouchard 1988;9), y la zona de la llanura aluvial selvática que llega hasta las estribaciones de la Cordillera occidental, siendo muy húmeda y rica en recursos maderables y de fauna (Patiño 1988;12).

Los hallazgos en el territorio colombiano han sido principalmente encontrados por los guaqueros, o playeros como se hacen llamar en las zonas (Cubillos 1955; 15). Esto no sólo ha implicado una pérdida del patrimonio colombiano y de la humanidad, sino que también impide realizar el trabajo arqueológico al destruir contextos arqueológicos, que obligan utilizar niveles arbitrarios que muchas veces limitan la reconstrucción del pasado.

A pesar de esta fuga del patrimonio, los arqueólogos han estimado que la cultura Tumaco mantuvo su identidad desde el siglo VI a. C hasta el V d. C. teniendo su apogeo entre el siglo II a. C. y el I d.C., que coincide con el apogeo de La Tolita como centro político, religioso y comercial (Brezzi 2003). Esto quiere decir que pertenece a la primera mitad del periodo de Desarrollos Regionales (300 a. C – 800 d. C), pero se desarrolla a partir del período Formativo tardío (4.000 a. C – 300 a. C.). Desde 1976[3] se utilizan las siguientes secuencias: Inguapí (325 a. C), Balsal (50 d. C), Morro (430 d. C) y Buchelli (975 d. C) (Camargo, 1988). La desaparición de restos arqueológicos ocurre diez siglos antes del descubrimiento de América, dejando sólo hipótesis sobre su absoluto abandono, ya que no se ha llegado a ningún consenso (Bouchard 1988).

La vida Tulato:

Tal y como los demás pueblos suramericanos prehispánicos , las culturas Tulato no poseían escritura, esto y el hecho que desaparecieron antes que cualquier cronista las conociese y pudiese describírnosla, aparte de que  ninguna cultura amerindia los evoca en su cosmogonía ni se sienten relacionados con ellos, sumado a el clima húmedo y calido de la región, que   no permite la conservación de restos óseos; hacen que las representaciones alfareras  que lograron crear estas culturas sean la pista mas importante con la que contamos para reconstruir su modo de vida, sus creencias, sus patologías, su subsistencia. (Brezzi, 2003)

La fauna de la zona de manglares contiene variedad de peces, en las raíces de los manglares hay esponjas, caracoles y cangrejos, y las aguas de los esteros contienen camarones, jaibas, ostras y almejas. El hábitat también es habitado por aves playeras, pájaros acuáticos: patos, gualas, garzas, alcatraz. También hay babillas, iguanas y culebras, guaguas, nutrias, coatíes y tigrillos. Todos se van a ver representados en los motivos alfareros (Cano 1979). … Así mismo se cuentan con representaciones en donde se puede inferir que  debieron consumir otras especies como armadillos… (Dasypus novemcinctus), micos (cebus sp.) y faras o chuchas (Didelphys sp). (http://www.banrep.gov.co/museo/esp/s_tum05.htm, May 1 2007)

Paradójicamente al desarrollarse en la zona de manglares y por consiguiente al basar gran parte de su dieta en los productos que podían recoger del mar, o de los ríos (peces, crustáceos, mariscos…) la  representación alfarera de esto es muy escasa (con la excepción de algunos descamadores o ralladores en forma de peses). No obstante muchas de las figuras zoomorfas no representan un valor alimenticio considerable, por lo que se piensa que  probablemente estas figuras representen una visión cosmogónica de su cultura (Cadena, 1980)

Economía y Comercio

A pesar del calor húmedo y las constantes lluvias durante todo el año, se cultivó maíz, yuca dulce. Sin embargo, la recolección de alimentos silvestres y frutos tropicales, al igual que la pesca tuvo mayor importancia e impacto en la alimentación de éstas poblaciones. Por ende la economía, dado el ecosistema, es mixta, permitiéndoles tener un abastecimiento inagotable durante todo el año (Bouchard 1988;9), rebatiendo las hipótesis planteadas a mitad del siglo XX. Finalmente, a partir de estas evidencias se cree que estos grupos se asentaron en un principio cerca al mar (Cubillos 1955), pero posteriormente se alejaron de la costa para penetrar las selvas, posiblemente por aumento demográfico más probablemente huyéndole a los periódicos maremotos (Brezzi 2003;56).

Los restos arqueológicos encontrados han permitido hablar de una cultura arqueológica que presentó centros políticos y económicos configurando cacicazgos, que mantuvieron nexos con otros grupos a través de redes de intercambio a corta y larga distancia (Museo del Oro de Bogotá, 2007, Patiño 1988).

Debido a su ubicación geográfica entre las culturas mesoamericanas y peruanas , la zona donde se desarrollaron las culturas Tumaco-La Tolita  era un muy importante centro comercial indígena, donde la isla La Tolita se relaciona con el  puerto indígena de Ciscala  (Patiño1988) y se sostenía un comercio muy importante a lo largo de la costa del pacifico, lo que podemos observar en los hallazgos de artefactos con grandes similitudes estilísticas que se han encontrado desde el golfo de Guayaquil (Ecu) e incluso parte de la zona de influencia Moche  (Perú) hasta el centro de Colombia  con la cultura Calima y San Agustín (Brezzi 2003). Este comercio llevo a que las culturas que habitaban la zona Tulato estuvieran en contacto con diferentes tecnologías, que pudieron adoptar y desarrollar hasta llegar a tener grandes adelantos como las técnicas de modelado  donde se especializaron en los detalles y la fabricación de mascaras, además fue la  Única cultura prehispánica colombiana que usaba moldes “ociroplastia” (proceso similar al utilizado con el oro conocido como “cera perdida”) (f4) (Gamboa 1962)

F4 Imagen tomada de Brezzi, Andrea, 2003, Tulato: ventana a la prehistoria de América, Villegas Editores, Bogota

Elites

Debido a la gran extensión territorial no es posible establecer cuantos cacicazgos existieron en esta zona, pero tampoco se puede hablar de una sola nación Tulato  regida por un solo “Rey” (Brezzi, 2003)

Los dirigentes y personajes de gran importancia política que regían estas poblaciones, eran los únicos que  podían ser enterrados en las tolas durante el periodo Buchelli (Bouchard, 1983) junto con sus posesiones mas valiosas; pues ellos eran capaces de  movilizar vasallos  es decir, la mano de obra necesaria para la construcción de estos montículos que de alguna manera se  concebían como monumentos de carácter publico pues ratificaba el poder de quien lo había mandado construir; esto mas los talleres e usos religiosos y funerarios,  ponen en evidencia los diferentes rangos alcanzados. La presencia de una sociedad jerarquizada.

El chaman era un especialista de tipo religioso, quien Poseía conocimientos especiales en cuanto al manejo de la naturaleza, del entorno, del tiempo y del espacio  que le permitía establecer relaciones con un mundo no perceptible para el común de las personas. El chaman generalmente es el guardián de las tradiciones y del conocimiento ancestral, es quien  conoce los movimientos de los astros y por consiguiente determina cuando es conveniente que su gente realice alguna actividad, siembra, cosecha, guerra, celebraciones etc. (Brezzi, 2003)

El chaman realiza procedimientos sobrenaturales generalmente a través de estados alternos de conciencia autoinducidos muchas veces mediante la utilización de plantas que le permiten entra en éxtasis y la comunicación con el mundo de los “espíritus” donde libra batallas o realiza alianzas que le ayudan a el y a su comunidad a mantener un equilibrio con lo no humano.

F5 imágenes tomadas de http://www.banrep.gov.co/museo/esp/o_tum_C1343600.htm

Posiblemente las representaciones Zooantropomorfas y las mascaras, sean representaciones chamanísticas, dada la persistente aparición de jaguares (Felix concolor) y el puma (Leo onca) que dentro de la cosmología amerindio equivalen a el  poder y la fuerza, así como es temido y también es respetado, es por esto que durante estos estados alternos de conciencia el chaman amerindio se convierte en jaguar o es poseído por el espíritu de este. (Brezzi, 2003)

Otros temas son relacionados con la vida Tumaco pueden ser vistos a través de sus representaciones, como el erotismo, la maternidad, las enfermedades, y la vejez.

F6 Imagen tomada de Brezzi, Andrea, 2003, Tulato: ventana a la prehistoria de América, Villegas Editores, Bogota

Erotismo
Entre estos pueblos Tumaco-La Tolita, se pueden ver representaciones eróticas finamente elaboradas.  Lo cual se puede extrapolar con la casi total ausencia de representaciones ligadas con el sexo por parte de  de los pueblos que habitaron la zona andina (Errazuriz, 1980). Los pueblos Tulato  le dan gran importancia al falo lo que se puede observar en figuras como platos, cucharas, medallones, flautas etc., puesto que  los  pueblos amerindios lo  asocian con actividades diarias como la cacería, la siembra y la pesca. El falo es una representación de  la energía y la fuerza  necesarias para la generar la vida. (F7)

F7 fotos tomadas de WWW.COLARTE.COM May 01 -2007

Podemos ver  estas estatuillas como imágenes, situaciones que eran cotidianas y e inmortalizaron a través de la cerámica donde representan actitudes tan naturales como la maternidad, el parto  y como amamantan a sus hijos lo que demuestra un respeto y admiración ante la mujer, la concepción ante la vida (F8). Incluso se pueden observar representaciones de instituciones como el matrimonio donde  según Luz Miriam Toro hacían figuras  de parejas en una sola pieza de arcilla a modo de recuerdos de boda, que representaba la unión del alma con la pareja y que debía cuidarse para que no se quebrara (Toro 1996)

F8 imágenes tomadas de http://www.banrep.gov.co/museo/esp/o_tum_C1343600.htm

De la misma manera con el mismo respeto y dedicación representaron a sus ancianos, la vejes, demostrando gran esmero en dibujar las características de estas personas mayores como las arrugas de sus rostros lo que puede ser un factor interesante pues la presencia de arrugas no es un rasgo muy común en los pueblos amerindios y si lo es en los pueblos asiáticos (Errazuriz, 1980). Esto representa la función social  de quienes hoy en día denominamos “personas de la tercera edad” (F9) como a su vez nos indica  que la longevidad fue una característica en estos pueblos. Según Brezzi los ancianos también pueden representar la sabiduría en la figura del chaman que constituía el arquetipo de  triada sagrada junto con el sol y el jaguar (Brezzi, 2003: 302).

F9 fotos tomadas de WWW.COLARTE.COM May 01 -2007

Las enfermedades:

Todo grupo humano es susceptible a las diferentes patologías que pueden afectar a los miembros de la comunidad, este caso no fue la excepción el los pueblos Tumaco –La Tolita, quienes expresaron por medio de  la alfarería  a través de una gran dedicación en los detalles faciales, las diferentes enfermedades  adquiridas y congénitas que se presentaron dentro de su cultura. Donde muchas de estas persisten hasta hoy en día en especial en la misma zona geográfica (Errazuriz, 1980).

Dentro de estas patologías podemos identificar síndrome de Crouzon (F10) el síndrome de Down (F11), Tuberculosis(F12), parasitismo de piel(F13), enanismo (F14), entre otras  patologías que pudieron darse debido a hábitos  alimenticios, condiciones de higiene , medioambientales, incluso culturales. También es importante anotar que el hecho que se encuentren estas representaciones muestra su manera de ver la vida  y la clase de enfermedades que pudieron encontrarse antes de la llegada española pues parece que tratan de comunicarnos todos los procesos  de su vida sin ocultar ninguno.  De la misma manera nos muestra que a diferencia de algunos pueblos amerindios no parece haber indicios que nos lleven a la creencia que esta comunidad practicase el infanticidio como estrategia  de control poblacional (Errazuriz, 1980).

Al parecer el ser poseedor de alguna de estas patologías no era rechazado como actualmente sucede en nuestra sociedad. Pues  en las representaciones Tulato pueden apreciarse varias figurillas de  personas con discapacidades físicas o mentales  vestidas con atuendos de índole ceremonial, o gran parafernalia (Errazuriz, 1980); Brezzi señala que los enanos pudieron ser vistos como los mensajeros del mundo natural, del inframundo o mundo de las minas (Brezzi, 2003:303).

http://www.banrep.gov.co/museo/esp/o_tum_C1343600.htm F1O
F11 F12
F13 F14

IMÁGENES DE F11 A F14 TOMADAS DE http://72.14.209.104/search?q=cache:LWQwzfZEYY8J:www,lablaa,org/blaavirtual/publicacionesbanrep/bolmuseo/1990/ocdi29/ocdi03a.htm+TUMACO&hl=es&ct=clnk&cd=2&gl=co

Cerámica

A partir de las secuencias establecidas y una vez descrito el medio ambiente y la adaptación, es preciso tratar los restos alfareros que dejó la cultura Tumaco. La cerámica utilitaria en sentido estricto[4], fue desprestigiada en un principio ya que sus colores y dibujos, a diferencia de otras culturas precolombinas, no era especializada. Sin embargo esto fue al inicio de los estudios en la zona, por lo tanto a través de las investigaciones se llegó a la conclusión que los alfareros mostraron más interés por la forma que por el color, es decir que fueron más escultores que pintores (Brezzi 2003). No obstante, ésta característica se ve más representada en la estatuaria, elemento que ha diferenciado y destacado a ésta cultura en toda América.

La cultura Tumaco, desde sus inicios muestra gran madurez conceptual y técnica en su complejo cerámico, lo que vuelve a poner en evidencia el tránsito de la tradición Chorrera, Valdivia y Machalilla a la Tumaco. Por lo tanto se han establecido tres fases para organizar el desarrollo de la misma. En un principio está el tránsito ya mencionado (600 – 200 a. C), la sigue una técnica que consolida su propia y precisa identidad (200 a. C – 100 d. C), para finalizar con la producción en serie (100 d. C – 200 d. C).

Como características generales se puede decir que en todos los lugares se utilizó la arcilla bentonita como material principal y como desgrasante se utilizó la arena fina, presente en abundancia en los sedimentos marinos de la región. La cocción se realizó generalmente al aire libre y no en hornos, dejando la superficie  en el color natural de la arcilla. También se utilizó la técnica de ahumado que da una coloración negra brillante. No obstante la técnica pictórica más común fue el aplicar el colorante luego de la cocción. Los colores rojo, negro y blanco fueron los más utilizados aún cuando tenían naranja, café, amarillo, verde y azul turquesa, pero a diferencia de las otras culturas, pocos decoraron las vasijas de uso doméstico (Brezzi 2003, Patiño 1988). Hay que recordar que la pintura post-cocción es inestable y pierde ésta característica luego de un tiempo bajo tierra. Otro aspecto importante, es que utilizaban un sistema de moldes. La técnica de la coro plastia en la cultura Tumaco es la más sobresaliente entre las tribus precolombinas ya que han sido considerados como los únicos que utilizaron moldes para la fabricación de piezas de cerámica (Cano 1979). Los alfareros de la cultura Tumaco además de éstas técnicas, también emplearon el “modelado, aplicación, claveteado, impresión, incisión, excisión, pastillaje, etc.” (Brezzi 2003; 138).

Según Brezzi (2003) se puede generalizar (ya que en cada excavación se han encontrado diferentes tiestos y en variada cantidad y calidad), y decir que los recipientes fueron la cerámica utilitaria más común: ollas con o sin base (F15) y con o sin decoración, luego los cuencos (F16), las copas (F17) (se vuelven más comunes en las últimas fases). Durante todo el complejo cerámico se halla la cerámica alcarraza lisa, decoradas y de cuerpo zoomorfo (F18). También tienen una lata[L1] difusión los platos trípodes (F19). Después de los recipientes continúan los rayadores (F20) que se creen fueron utilizados para desmenuzar tubérculos y escamar pescado. Las pintaderas también es otro grupo de objetos utilitarios: pueden ser de rodillo o de sello (F21), y fueron destinados para decorar y pintar el cuerpo. Varios diseños tienen símbolos y motivos pictóricos mesoamericanos. Asimismo se consideran utilitarios los instrumentos musicales como los silbatos, las ocarinas y los vasos silbantes. Casi siempre el instrumento musical es al mismo tiempo una estatuilla antropomorfa o zoomorfa. Por último están los taburetes, más que todo de carácter ceremonial.

F15 F16
F17 F18
F19 F20
F21 F22

Bibliografía

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Cadena, A; Bouchard, Jean-François, (1980) Las figurillas zoomorfas de cerámica del litoral pacífico ecuatorial: (región de La Tolita, Ecuador y de Tumaco, Colombia)Bulletin de l’IFEA 9(3-4), Lima, p. 49-68: ill. Bibliografía. p. 56-57, rés.(32Esp, Fr)

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Gamboa Hinostroza Pablo, (1962) “Apuntes sobre el arte Tumaco”. Bogota: Universidad Nacional de Colombia

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[1]Fray Juan de Santa Gertrudis en el año de l756: “llaman a este pueblo La Tola, porque todo está lleno de tolas que quiere decir montones de tierra, y así es porque lo he visto… Estas tolas son entierros de los indios antiguos, y como ellos se enterraban con cuanto tenían, en alguna se ha encontrado bastante riqueza. Allí el mar tiene sus marcas, y cuando sale queda un pedazo de playa de lo que el agua se retira delante de el pueblo, y entonces van los indios a ver si hallan que de las tolas que están en la raya, y poco a poco se les va comiendo el mar con sus entradas” http://www.banrep.gov.co/museo/esp/s_tum01.htm MAY 01 2007.

[2] Sin embargo esta zona representa el conjunto de diferentes culturas, que van a tratar el problema de la adaptación de diferentes modos, que no pueden ser explicadas unilateralmente desde el medio ambiente impuesto.

[3] Investigación realizada por el Instituto Colombiano de Antropología y el Instituto Francés de Estudios Andinos, dirigido por Jean Francois Bouchard.

[4] “al referirnos a la “cerámica utilitaria” trataremos de limitarnos a los objetos de barro cocido que tienen una función esencialmente material, por cuanto su finalidad principal no es ni decorativa (función estética), ni ritual (función mágica o religiosa).”(Brezzi 2003; 143).


[L1]LATA O LARGA?