Escogí mi carrera de antropología en la Universidad de los Andes, motivado en conocer y entender la dinámica por medio de la cual las personas: conforman grupos sociales y toman decisiones que les afectan tanto a otros como a sí mismos, transformando su presente, su futuro y el de generaciones venideras.

Tome la mejor decisión. En mi proceso de aprendizaje he logrado sentir, ver, escuchar y  observar realidades valiosas,  legítimas y diferentes a las  que estamos acostumbrados. Me di cuenta cómo las adaptaciones al medio ecológico y social, el desarrollo neurológico, cognitivo, físico y biológico, son determinantes de nuestro comportamiento; observé cómo a lo largo de la historia las  posiciones frente a  lo religioso, lo material, lo económico y lo político, modifican y afectan las estructuras sociales; aprendí cómo estudiar el  valor de los símbolos y las escalas de valores o clasificación de conceptos comunes y particulares ayudan a entender los cambios sociales sin importar el grupo o sociedad; aprendí que existen sistemas de clasificación universales que están evolutivamente intrínsecos en todos  los individuos, pero que la forma como reaccionamos ante ellos, es particular al tiempo, el espacio y el grupo social al que se pertenezca. Aprendí que al conocer estos y otros aspectos de la sociedad tenemos grandes posibilidades de entender explicar, influenciar y anticipar las acciones y reacciones de sus integrantes, en pro del bienestar y desarrollo social.

Metodológicamente aprendí a  utilizar el estudio cualitativo de los valores, conceptos, símbolos  y percepciones de la gente y así entender las  relaciones sociales y los cada vez más complejos, procesos de expansión  en las sociedades que desencadenan la especialización del trabajo y los individuos, así como la conformación de clanes, linajes, castas, subgrupos, estamentos, clases, estratificación  y elites sociales.

Pienso ahora que el fin último de la antropología es la observación del “otro”. No para entender lo que nos parece extraño y diferente, sino para entendernos y repensarnos a nosotros mismos y nuestra sociedad a través de la mirada de alguien que se encuentre fuera de nuestra caja.

Las preguntas, inquietudes, y expectativas del comienzo de mi carrera han crecido finalizando el pregrado, de repente lo que creía que era el orden natural de las cosas, no era ni orden ni natural. ¿Cómo pretendemos conocer y entender a los demás si no nos conocemos o entendemos a nosotros mismos?, ¿cómo entender otras sociedades, si la nuestra muchas veces resulta tan alejada y extraña?, ¿cómo pretender entender otros grupos humanos viéndolos como unidades sociales cuando la “nuestra”, no es más que una unidad imaginaria de diversos sujetos e individuos totalmente diferentes?

He Entendido que la sociedad como tal no existía más que como concepto simplificador. Ahora Pienso que para entender el comportamiento de la gente no es preciso estudiar las sociedades, sino “lo social” como la interacción de diversos intereses e individuos, ¿Cómo y porque se toman las decisiones que nos afectan a todos, quien las toma, que y que determina sus acciones?

Como estudiante de la Universidad de los Andes me enteré de la creación de la escuela y de la opción en Gobierno a la cual me vinculé desde sus inicios, tuve contacto directo con diferentes  expertos que me ayudaron a comprender los procesos por los cuales deben pasar las  políticas públicas, desde el punto de vista del Gobierno, de las instituciones y del Estado. Seguido a esto conocí y estudié como la moral y la ética hacen parte integral de la toma de decisiones de todos los individuos, incluyendo a aquellos que ejercen el poder, y como estas decisiones son igualmente percibidas y juzgadas por la sociedad. Entendí como el altruismo, el egoísmo, la cultura, la información disponible, los actores involucrados y las instituciones, entre otros condicionan la toma de decisiones y el bienestar social.

Ahora quiero ahondar en interrogantes como ¿Deben los estudios sociales combinar el reconocimiento holístico de los individuos y  con el conocimiento técnico, práctico y teórico del Gobierno?, ¿Son los individuos y la comprensión de sus necesidades y dificultades, las que crean y modifican las instituciones?, ¿La supervivencia de las instituciones está supeditada por su funcionalidad y capacidades de  respuesta y adaptación?, ¿debe entenderse que estas instituciones son el producto de acuerdos colectivos cuyo comportamiento es de carácter público y por lo tanto deben ser administrados por actores políticos que representen estos intereses? o ¿Es el Gobierno quien a través de lo político establece las instituciones que determinan los cambios sociales y el comportamiento de la gente?. Estoy muy interesado en el estudio de lo social desde quienes ejercen el poder como de quienes lo soportan..

Es desde esta nueva perspectiva de la sociedad, de lo público y de lo social, que me siento especialmente motivado a unirme a la naciente maestría de Gobierno de la Escuela Alberto Lleras. Considero la maestría un paso fundamental en el proceso de convertirme en un científico e investigador integral de lo social y  en mi anhelo personal por contribuir en la creación y estudio de políticas públicas que propendan por el bienestar social y desarrollo Colombiano.

Camilo Gómez, noviembre 10 2009