Muchos antropólogos al realizar documentales de caso, se centran en un grupo o una persona específica donde la cámara  parece ser  la herramienta exclusiva que expone las observaciones pasadas del realizador de inmundo que se desvanece (Hastrup K , 1992:15)  ante un publico pasivo. Yo por mi parte planeo  hacer un trabajo de video experimental donde se haga  una crítica al  supuesto de progreso y  al mismo tiempo un homenaje  a las victimas de los planes  políticas y programas de desarrollo, sin basarme en un sujeto específico y sin utilizar  una cámara de video  a manera de arma de revolucionaria (Rusell 1999:303)pero si  utilizando los casquillos ya  utilizados por otros realizadores . Así pues, quise hacer un trabajo donde se contaran varias historias casi simultáneamente y compartiendo el mismo espaciotiempo a través de los sentidos, la memoria y la cultura (Gardner 1996:173) misma, en  la medida de lo posible  no del realizador, sino  del espectador y poder crear una reacción no determinada al presentar este trabajo.
Para mí a resultado habitual al momento de hacer  un trabajo tener claro la finalidad del mismo, pero no los medios y la manera por los cuales he de realizarlo, en el caso del ANGEL DEL PROGRESO no hubo una excepción. A pesar que quería hacer una critica a lo que se conoce como desarrollo, que creo   no es mas que una serie de  planes políticas y programas   que los  lideres de países autodenominados del primer  mundo le imponen a los que no los son; no tenia clara la manera de hacerlo, me resistí a el impulso natural del antropólogo a dirigirme hacia una comunidad indígena  o desplazada y hacer una videoetnográfia más o una historia de vida  de algún personaje convencido  de la singularidad de su universo, y que por lo tanto tenga un elaborado discurso de resistencia donde justifique su estilo de vida a través de una entrevista semiestructurada.

Me pregunte si acaso estos colectivos a los que uno asocia instintivamente, eran las únicas victimas del Progreso. Estos grupos humanos de cierta manera comparten la “mala fortuna” de no hacer parte de la maquinaria tradicional y por tanto no son vistos como elementos o piezas útiles para el funcionamiento de la misma. Pensé entonces en la posibilidad de realizar una autoetnografia  y por tanto presentar mi visión del mundo y de esta manera no tener que acomodar testimonios  o imágenes de otras personas para exponer así mi critica como realizador del film, pero decidí que mi vida particular no es lo suficientemente problemática al punto de sentirme como un extraño dentro de mi propio medio, y por tanto de hacer un trabajo reflejado en mi cotiadineidad no criticaría sino reforzaría el concepto de desarrollo en particular el capitalista neoliberal. Este ejercicio fue bastante  productivo en la medida que  me lleve a preguntarme acerca de las victimas del desarrollo, e inmediatamente cavilé en el ángel de la historia  de Walter Benjamin:

“There is a picture by Paul Klee called Angelus Novus. In it, an angel is depicted who appears as if trying to distance himself from something that he stares at. His eyes and mouth gape wide, his wings are stressed to their limit. The Angel of History must look this way; he has turned to face the past. Where we see a constant chain of events, he sees only a single catastrophe incessantly piling ruin upon ruin and hurling them at his feet. He would probably like to stop, waken the dead, and correct the devastation – but a storm is blowing hard from Paradise, and it is so strong he can no longer fold his wings. While the debris piles toward the heavens before his eyes, the storm drives him incessantly into the Future that he has turned his back upon. What we call Progress is this storm.” En: the Concept of History IX

Por tanto reflexioné en aquellos que de  alguna manera cuestionan el  funcionamiento de la maquinaria, es aquí cuando  el propio Benjamin quien fuese perseguido por el partido Nazi hasta encontrar su muerte en confusas circunstancias en 1940, pasa a ser parte de estas victimas. Así pues decidí apoyarme en él y hacerle  un homenaje sobre su novena tesis de la filosofía de la historia: EL ANGEL DE LA HISTORIA.

Para hacer esto recurrí a trabajo de archivo donde pudiese encontrar discursos de  desarrollo de la época y encontré varios; algunos de Adolf Hitler y en particular testimonios fílmicos realizados por Leni riefenstein en específico Triumph of the Will (1935)  donde  de manera sobrecogedora se nota la fuerza del discurso y  emotividad del publico al ser participes de este proyecto de desarrollo nacionalista, que se dio en Alemania  a mediados del siglo pasado. Durante el trabajo de archivo encontré otro documental llamado The wonderful, horrible life of Leni Riefenstahl de 1998, donde me percate de otros trabajos como maravillosos como  Unsere Wehrmacht (Día de Libertad: Nuestras Fuerzas Armadas, 1935)   Olympia (Parte I Festival de las Naciones y Parte II Festival de la belleza, 1938) o   Tiefland (1954),  que serian su gloria durante el apogeo de el régimen nazi y posteriormente su desgracia,  su lastre en la postguerra, hasta el punto de desear nunca haberlos hecho[1].

Lo anterior me llevo a incorporar a Leni  dentro de mi trabajo como una victima más de los proyectos de desarrollo. Fue paradójico como el espaciotiempo puede crear y exaltar  la vida y el trabajo de una persona y acabar con la de otra simultáneamente, todo depende de cual sea la máxima y la doctrina del momento, mientras Leni se encontraba en la cima de su vida gozando de reconocimiento y admiración, Walter se escondía y huía hasta encontrar su muerte. Luego que el poder y el orden mundial y el discurso de desarrollo fuera otro, Walter seria póstumamente reconocido a nivel mundial y Leni estereotipada, y perseguida por el trabajo que en algún momento realizara.

Después de esto quise representar  la manera en la cual el discurso y el orden mundial cambiaba de manos por lo cual me remití a fotografías históricas de la Associated Press y el registro que ellos tuviesen y  mostracen al mundo a través de la prensa, y encontré como al transcurrir el tiempo no solo morían los hombres por algunos ideales sino que contrario a lo que los políticos quisieran creer, los  ideales también morían con los hombres, Vladimir Lenin, Adolf Hitler, Ronald Reagan y tantos otros lideres mundiales que lanzaron verdaderas cruzadas en busca de la unificación del las sociedades  através de al expansión de su poder, mediante guerras y agresiones militares dirigidas a debilitar e incorporar bajo su poder cuanto territorio fuese considerado de importancia para el logro de sus propósitos; mientras que  la gente moría en nombre de el desarrollo del momento. Pero que  al final, estos grandes estadistas, morirían junto con sus proyectos dando paso al siguiente en línea.  Así pues ellos terminarían siendo victimas de sus propios ideales de desarrollo.  Es por esto que  la verdad de las batallas y los propósitos de las mismas existen en la mente de quienes los idearon, independientemente de cómo sean plasmados por la historia, pues  el registro de la misma depende de quien haya logrado las victorias.

Existe una la obra musical de Zoltán Kodály: Háry János (1926), que empieza con un famoso estornudo. Según las palabras del propio Kodály[2] es una tradición en Hungría  que si alguien estornuda después o antes  de una declaración debe ser esto tomado como una confirmación de la verdad, por lo tanto la opereta que describe como el ejercito y el propio Napoleón se ve derrotado  ante un héroe local al enamorar a la emperatriz Marie Louise, esposa de Napoleón; debe ser tomado como un hecho verdadero así nunca hubiese sucedido, existió en la imaginación del autor, así pues este no miente sino que imagina historias, Por lo tanto, el suceso ha sido experimentado en espíritu y es mucho más real que  la verdad misma[3].

A lo largo del trabajo se puede escuchar el preludio de Hari Jano pues pretendo hacer un homenaje a estos grandes personajes en un mismo trabajo: Riefenstahl, Kodaly, Benjamin, a través de una serie de imágenes, textos  y sonidos que nunca fueron concebidos para pertenecer e interactuar simultáneamente, en un mismo contexto.

Después de  hacer una introducción con el texto de Benjamin a manera de complemento o itinerario para lo  que estaría por venir (Hastrup K , 1992:19, 14)  con una voz en off de un discurso de aquel que  fuese para muchos su verdugo, quien habla del futuro y de los retos que el progreso y el desarrollo ; introduzco imágenes de The Triunph of The Will ahora de fondo y sobrepuesta a ella una pequeño punto rojo que al compás de Hari Janos se va moviendo mientras la imagen del trabajo de Riefenstahl  se mueve como una veleta al chocar con fotografías de guerra de  la Associated Press que la golpean y atraviesan constantemente; de repente, este que fuese originalmente un puntillo en la pantalla forma  una figura antropomorfa que termina siendo el mismo ángel de Klee, que como una aparición se presenta sobre la ultima imagen, se trata de una fotografía de la campaña electoral de Bill Clinton sobre la bandera estadounidense; una vez nos percatamos de la presencia de este ángel, él se aleja en el final del preludio de la obra entre  rayos de tormenta.

Me interesa entonces al realizar este trabajo la lectura que pueda hacer el espectador, el público que reciba la obra. Ver si como dijo Benjamin no distinguen mas que una serie de  información que se acumula con el tiempo como una constante cadena de eventos; o si por el contrario se molestan al ver que Adolf Hitler  comparta el espacio junto con Ronald Reagan, Bill Clinton y Lenin bajo la aparición del ángel de la historia y la critica judía de Benjamin. O si se toma como una burla  a la historia y la legitimidad de la misma y de sus artífices por el hecho de haber escogido el preludio de Kodaly como fondo musical. O cualquier otra reacción, inclusive la completa indiferencia al tomar mi trabajo como una serie de imágenes y sonidos sin ninguna correspondencia entre si,  donde el espectador se piensa a si mismo sin relación  y alejado en tiempo y espacio de los mismos.

Bibliografia

Benjamin Walter , 1971 Angelus Novus, Edhasa, Barcelona 1971

Gardner, R 1996,”the impulse to preserve” En Beyond Document. Seáis on nonfiction Film. Charles Warner (ed) hannover, Wesleyan University press.

Hastrup K , 1992 Anthropological visions: Some Notes of Visual and Textual Authority (ch1:82) in Films as ethnography. P Crawford …Eds Manchester Up

Russell Catherine,1999, Experimental Ethnography, Duke University Press  Durham and London.


[1] Frase tomada de The wonderful, horrible life of Leni Riefenstahl de 1998

[2] Frase tomada de las notas de  Harold Lawrence adaptadas para  CD recording en el sello Mercury l, 1990

[3] ^ http://www.colineatock.com/kodaly.htm