Bogotá, marzo 2012

Por Camilo GC

Según sus características físicas usted se considera

La clasificación de los grupos humanos según sus características físicas y morfológicas es actualmente un asunto que atañe a especialistas forenses, pues permite desde la antropología física determinar los orígenes de un individuo  del que en muchos casos se tienen muy poca información.

Estos estudios se concentran especialmente en los restos óseos y se cuenta con una base de datos estandarizada de medidas morfológicas que  permiten identificar el  género, procedencia geográfica, edad, hábitos alimenticios, enfermedades e incluso estatus socioeconómico y causas de la muerte. Aunque estos tipos de estudios se desarrollaron  ligados a la arqueología, actualmente han adquirido un nuevo impulso de la mano de organismos judiciales y ONGs que buscan la identificación, esclarecimiento y reivindicación de victimas de la violencia (genocidios, fosas comunes etc.)

Es por estas razones que la clasificación de los individuos según sus características físicas es un tema muy delicado que requiere de experticia y el uso adecuado de herramientas científicas que la permitan, por tanto, el reconocimiento o  autorreconocimiento fuera de la mano de especialistas es un error, pues se tiende a incurrir en conceptos raciales devaluados y problemáticos, los cuales solamente incrementan la segmentación, segregación y discriminación entre las personas. Desde el punto de vista, académico, histórico, antropológico, biológico y moral; hoy en día   si se piensa hablar de raza  entre las personas,  hay una sola y es la raza  humana[1].

Desde el marco constitucional o colombiano, la raza es un concepto que considera “proscrito”[2] y solamente se menciona en el artículo 13, de los derechos fundamentales, ya  que  estos son derivados de la declaración universal de los derechos humanos de 1948, (hecha  tres  años después de que terminara la segunda guerra mundial) donde el concepto estaba empezando a ser problematizado y revaluado.

Artículo 13. Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica.

Es por eso que la Constitución acoge los térmicos étnico y cultural, en sus principios fundamentales, mas específicamente en el artículo séptimo, del que  se derivan muchos otros artículos y leyes que los reglamentan ya sea directamente o por conexidad[3].

“Artículo 7. El Estado reconoce y protege la diversidad étnica y cultural de la Nación colombiana.”

 

Este reconocimiento a la diversidad cultural y étnica es un gran paso logrado por muchos años de lucha y reivindicación de derechos, donde Quintin Lame (1880-1967) aparece como figura inspiradora en contra de la iinvisibilización en el imaginario del Estado nación que desconocía la diferencia;  lo quel conllevo al aislamiento discriminación y exclusión de aquellas personas que no se ajustaban al molde  homogeneizador que imponía el Estado.

Esto es reconocido y se materializa en la Constitución de 1991 donde se  le demanda  al Estado a reconocer y a proteger esta diversidad otrora ignorada, y le  obliga a proporcionarles  a las personas en desventaja las herramientas necesarias para que gocen en plenitud de sus derechos fundamentales al igual que el resto de la población.

Art 13 “…El Estado promoverá las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y adoptara medidas en favor de grupos discriminados o marginados.

El Estado protegerá especialmente a aquellas personas que por su condición

Económica, física o mental, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta y sancionará los abusos o maltratos que contra ellas se cometan.”

Con forme a esto, Colombia suscribe el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo para Pueblos Indígenas y Tribales OIT y lo ratifica por medio de la ley 21 de 1991, con el  fin proteger esta diversidad étnica y cultural ya mencionados en los principios fundamentales de la constitución.

Es por estas razones  que el Gobierno tiene la obligación de realizar procesos de consulta previa para toda intervención, proyecto, medida legislativa o administrativa con las minorías étnicas que por acción u omisión del Estado puedan poner en riesgo sus formas de vida propias y características (en dicho convenio  nunca son mencionados los conceptos de raza o de diferenciación física).

“… cuyas condiciones sociales, culturales y económicas les distingan de otros sectores de la colectividad nacional, y que estén regidos total o parcialmente por sus propias costumbres o tradiciones o por una legislación especial” (art1, a, convenio 169 OIT).

Más concretamente se aplica a los pueblos indígenas, comunidades negras, raizales y palanqueras; donde “negras” hace referencia a aquellas comunidades que poseen diferencias culturales[4] notables mas no a un color de piel o a diferencias fiscas especificas.

La cultura se transmite a través de  generaciones, o es adoptada y adaptada por los individuos para dar significado a sus realidades, por tanto  aunque se hereda en muchos casos  por parentesco, familia, clan, cuadro, casta, etc, no  necesariamente debe estar atada a una línea de descendencia consanguínea específica.

“Comunidades Negras: Es el conjunto de familias de ascendencia Afrocolombiana que poseen una cultura propia, comparten una historia y tienen sus propias tradiciones y costumbres dentro de la relación campo-poblado, que revelan y conservan conciencia de identidad que las distinguen de otros grupos étnicos”  Conpes3660 de 2010.

 

Es aquí en el campo de la cultura y la pertenencia a una etnia donde si aplica el autorreconocimiento, pues se conecta  con  de los derechos fundamentales de a la libertad de conciencia y el libre desarrollo de la personalidad[5].

Es de esta manera, que el  Estado y sus ciudadanos deben actuar de conformidad con las normas vigentes, o reformar las normas para que se actualicen conforme a las nuevas dinámicas sociales, tal como se hizo con la constitución de 1886 hace ya mas de 20 años; lo que no se debe hacer  es ignorar la historia y  persistir en los errores del pasado.

El uso de  la categoría negro de ser aceptable, debe serlo  desde el punto de vista cultural y  nunca soportado por las características físicas, ni hacer alusión a criterios o clasificaciones raciales de siglos pasados. El Estado no puede reforzar los conceptos discriminatorios vigentes en el imaginario de muchas personas, producto de una herencia colonizada remanente de la conquista; debe en cambio encargarse de proteger la diversidad étnica y cultural como lo obliga la constitución como contrato social y los convenios internacionales que se han firmado. No podernos recaer en conceptos  caducos y peligrosos de la clasificación y diferenciación de los seres humanos por conceptos fiscos, pues reincidiríamos en nociones eugenésicas precarias y peligrosas del pasado, como Español, Indígena, mestizo, Indio, Negro, zambo, prieto, morisco, albino, saltatrá, harnizo, chamizo, cambujo, tente en el aire o albarasado etc; se revivirían y/o reafirmarían las   nociones de ciudadanos de primer y segundo grado, apoyando  las desigualdades sociales, las cuales han sido la  principal excusa de los mayores genocidios y levantamientos civiles en la historia de la raza humana.

 


[1]

Marín González, José, LAS “RAZAS” BIOGENÉTICAMENTE, NO EXISTEN, PERO EL RACISMO SÍ, COMO

IDEOLOGÍA Revista Diálogo Educacional, vol. 4, núm. 9, mayo-agosto, 2003, pp. 1-7 Pontifícia Universidade Católica do Paraná Paraná, Brasil

[2]

“Si la ley utiliza el criterio racial que, en principio está proscrito en la  Constitución, lo hace con el único propósito de introducir una diferenciación positiva que, a juicio de la Corte, es admisible.”SENTENCIA T 422 DEL 96

Ley 1151 de 2007; Art. 7o. Num. 7.3; Art. 113; Art. 114; Art. 115Ley 1152 de 2007; Art. 116; Art. 117; Art. 118; Art. 119; Art. 120; Art. 121; Art. 122; Art. 123; Art. 124; Art. 125,Ley 1214 de 2008,Ley 1374 de 2010, Ley 1381 de 2010, Ley 1448 de 2011; Art. 205 , Ley 1472 de 2011, Ley 1477 de 2011

[4] Ley  70 de 1993, Art. 1.

[5] Artículos 18 y 16 de la Constitución política de Colombia.